La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) considera esta crisis como la peor de su tipo en el mundo, y alerta sobre hambruna y las consecuentes enfermedades producto del bajo nivel de inmunidad.
De los casi diez millones de desplazados, 7,1 millones huyeron de sus hogares desde abril de 2023 y de ellos un 50 por ciento son mujeres y más del 25 por ciento niños menores de cinco años, agrega el informe de la OIM.
Por otra parte, más de dos millones cruzaron las fronteras hacia los vecinos Chad, Sudán del Sur y Egipto.
El conflicto tiene como peor escenario actual la ciudad de Al Fasher, capital de Darfur Norte, donde cerca de 800 mil civiles permanecen atrapados en medio de los intensos enfrentamientos entre el Ejército y los paramilitares que mantienen un cerco sobre esa urbe, considerada bastión del Gobierno.
Desde mediados de abril del pasado año, esta nación africana se encuentra sumida en una guerra interna, tras avivarse las contradicciones por cuestiones de poder entre el jefe del Ejército, Abdel Fatah al-Burhan, y el líder de las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido, Mohamed Hamdan Daglo.
En Sudán, donde ocurrió un golpe de Estado militar en 2019 y otro en 2021, se desató un conflicto que mató a miles de civiles, entre ellos, unos 15 mil solo en la región de Darfur Occidental.
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