En un mensaje divulgado en su cuenta de X, remarcó que estará junto al pueblo el próximo 7 de agosto, día de la investidura presidencial del ultraderechista Abelardo De la Espriella.
“No aceptamos que se nos impida el ejercicio democrático del derecho que tenemos a la oposición política. Nuestra presencia en concentraciones en Barranquilla, Cali y Bogotá, será una expresión pacífica de desobediencia civil y soberanía popular”, afirmó.
Insistió el congresista que la ciudadanía estadounidense adoptada por naturalización en 2023 por el presidente electo, constituye un impedimento que solo es subsanable con su renuncia a ella para que pueda ser reconocido como jefe de Estado plenamente legítimo.
“La jefatura del Estado exige lealtad exclusiva e inequívoca con la nación colombiana y con su soberanía”, planteó.
Manifestó que con los actos convocados por el progresismo para el próximo viernes también buscarán defender las transformaciones sociales que hizo el actual gobierno.
“Escuche bien señor Abelardo: soberanía nacional, legitimidad política de los poderes públicos y los derechos sociales NO SE TOCAN”, escribió Cepeda.
En referencia al próximo presidente, refirió que “ni su lenguaje autoritario, ni sus intentos de intimidación, ni la posibilidad que decrete el estado de conmoción interior, nos llevarán a aceptar, con resignación, cualquier forma de sumisión de Colombia a intereses de una potencia extranjera”.
Por otra parte, rechazó el intento de confundir la movilización ciudadana y la acción política en democracia con el terrorismo.
“Esa equiparación constituye un peligro para las libertades públicas. Hemos condenado, sin ambigüedad alguna, toda forma de violencia armada. Nuestra lucha es firme, pero profundamente pacífica; decidida, pero siempre dentro de los principios de la democracia”, expresó.
Señaló que, bajo el estigma de “la combinación de las formas de lucha” se instigaron genocidios políticos en la historia reciente del país, y también sentenció que en la Colombia de hoy esa pretensión no sería tolerada por el pueblo.
“El Pacto Histórico seguirá estando del lado de la gente, de la defensa de sus derechos, de las conquistas sociales alcanzadas en los últimos cuatro años y de la preservación de la dignidad, la democracia y la soberanía de Colombia”, remarcó.
El pronunciamiento del senador ocurre pocas horas después de que el presidente electo calificó a la desobediencia civil “como un eufemismo para intentar desestabilizar la democracia”, lo cual, según afirmó, no permitirá.
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