En una publicación en la red social X, el canciller dijo que Teherán dispone de información de inteligencia sobre esfuerzos dirigidos a influir en los precios de la energía y mantener al presidente estadounidense, Donald Trump, involucrado en lo que calificó de una “guerra perdida”.
Araqchi sostuvo además que grupos favorables a Israel promueven la continuidad de las hostilidades al presentar, según dijo, una visión optimista sobre la marcha del conflicto.
El jefe de la diplomacia iraní señaló que la población estadounidense comienza a sentir las consecuencias del incremento de los precios energéticos, en medio de las restricciones al tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz.
Trump afirmó anteriormente que esa estratégica vía marítima permanece bajo control estadounidense y que los petroleros continúan transitándola, pese a las restricciones impuestas por Irán.
Datos de compañías especializadas en seguimiento marítimo indican que apenas cinco buques comerciales cruzaron Ormuz el 25 de agosto y cuatro lo hicieron un día antes, frente a unos 120 barcos diarios antes del comienzo del conflicto.
De acuerdo con cifras de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, el precio medio de un galón de gasolina regular rondaba los 2,90 dólares antes de la guerra.
Tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, el crudo Brent superó los 120 dólares por barril y el precio promedio de la gasolina estadounidense alcanzó unos 4,60 dólares por galón en mayo.
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