Un informe publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadísticas (Istat), en su página oficial, señala que en ese negativo resultado incidió el hecho de que las ventas de bienes alimentarios disminuyeron 0,7 puntos porcentuales en valor y un 0,9 por ciento en volumen.
Sin embargo, en ese período, la comercialización de bienes no alimentarios aumentó tanto en valor como en volumen un 0,3 y un 0,2 por ciento, respectivamente.
En el trimestre de febrero a abril de 2024, en términos económicos, las ventas minoristas disminuyeron en valor un 0,2 por ciento y en volumen en 0,4 puntos porcentuales.
Las ventas de bienes alimentarios cayeron en esos tres meses tanto en valor como en volumen en 0,4 y 0,8 puntos porcentuales, respectivamente, mientras que las de bienes no alimentarios, se mantuvieron sin cambios en valor, pero mostraron un ligero descenso del 0,1 por ciento en su volumen.
Respecto a abril de 2023, el valor de las ventas minoristas disminuyó para la gran distribución en un 3,8 por ciento, a la vez que en las empresas de pequeñas superficies el descenso fue de 0,5 puntos porcentuales y las ventas fuera de las tiendas bajó en un porcentaje de 0,8 puntos, mientras aumentó un 7,4 por ciento el comercio electrónico.
Los expertos del Istat consideran en su análisis que, a nivel tendencial, se produjo una variación negativa tanto en valor como en volumen, determinada por la caída en la comercialización de productos alimenticios motivada, en gran medida, a que la Semana Santa, período de mayores ventas, en 2023 se celebró en abril y este año cayó en marzo.
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