En un editorial titulado “Con Cuba, la solidaridad posible”, el rotativo resaltó la salida ayer desde el puerto de Veracruz, rumbo a la mayor de las Antillas, de dos barcos de la Secretaría de Marina cargados con alimentos y artículos de higiene personal “para la acosada población de la isla”.
Todo ello, apuntó, en el contexto del endurecimiento del criminal bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene desde hace seis décadas y que “en meses recientes ha colocado a los cubanos en una situación crítica, próxima a una catástrofe humanitaria”.
La Jornada recordó que la administración del presidente norteamericano, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a los países que, como México, han suministrado petróleo a Cuba, en un intento por conseguir la caída del gobierno de La Habana.
“Con ese propósito, Washington ha recurrido a todas las medidas imaginables, desde la agresión militar directa hasta el chantaje político, económico y diplomático contra naciones, empresas y entidades que mantienen relaciones e intercambios con la isla”, denunció.
A su juicio, la perversidad del cerco estadounidense reside en que busca sumir a la sociedad cubana en una situación tan desesperada que la impulse a sublevarse contra sus autoridades; sin embargo, “ese designio imperial no ha rendido los frutos esperados”.
Esto, añadió, por más que ha causado sufrimientos y carencias incuantificables, pérdidas por cientos de miles de millones de dólares e, indirectamente, la muerte de muchas personas por las enormes dificultades que enfrenta el sistema sanitario de la isla.
“Al margen de la opinión que se tenga sobre el modelo político cubano, ha de convenirse que la estrategia de Washington contra Cuba es profundamente inmoral por principio, toda vez que sólo a los cubanos compete la decisión de mantener o cambiar su forma de gobierno”, subrayó.
El diario también criticó el castigo colectivo contra la población, y cuestionó que, por añadidura, “la insolencia imperial estadunidense violenta la soberanía de terceros países que, como en el caso de México, tienen pleno derecho a mantener vínculos de amistad y cooperación con la isla”.
Ante este escenario, comentó que la presidenta Claudia Sheinbaum ha optado por un rumbo de acción que combina firmeza, prudencia y responsabilidad, al decidir que se dialogará con la superpotencia vecina para convencerla de que suspenda su amenaza arancelaria.
Al mismo tiempo, añadió, se mantendrá la solidaridad con Cuba, en momentos en que esta pasa por una situación crítica.
Disímiles voces en México, desde parlamentarios hasta organizaciones sociales y partidos políticos como el gobernante Morena o el del Trabajo, se han pronunciado en respaldo a la nación caribeña frente al asedio energético de Estados Unidos, calificado además de cruel y anacrónico.
rc/las













