Mario Aguilar, presidente del Colegio, insistió en que se trata de una iniciativa pobre pues sólo aborda el tema de la contención y la urgencia, pero no los problemas de fondo.
El dirigente gremial hizo un llamado a la titular de Educación, María Paz Arzola, donde la invita a abordar las cuestiones más profundas de este flagelo.
Desde hace más de una década la violencia en los centros escolares viene creciendo, dijo Aguilar, y las autoridades siempre toman medidas como Aula Segura, destinadas a enfrentar los efectos, no las causas.
El representante de los docentes pidió atender la salud mental y revisar el currículo para centrarlo en la formación de buenas personas, en la convivencia y lo emocional, que son parte de la tarea en la educación.
Es verdad, señaló, que se debe actuar donde están ingresando armas a un colegio, pero eso no va a resolver el problema.
Respecto al proyecto aprobado hoy en general por la Cámara de Diputados, afirmó Aguilar que es pobre, insuficiente, efectista y carece de medidas para abordar de verdad el problema de la violencia escolar.
El texto que pasará al Senado prevé la revisión de bolsos y mochilas en la entrada de los establecimientos; otorga a los profesores facultades para imponer sanciones de carácter correctivo y disciplinario e incorpora penas por actos que causen la suspensión de clases.
También integra a los reglamentos de cada escuela la prohibición de usar gorros, capuchas o pasamontañas que dificulten la identificación de los alumnos.
Establece, asimismo, como un requisito para acceder a la educación universitaria de manera gratuita, no haber sido condenado por delitos que pongan en peligro la vida, la integridad física o psíquica de las personas, o causen daños a la propiedad pública.
Legisladores de la oposición al gobierno anunciaron este martes su disposición de acudir ante el Tribunal Constitucional debido a que la iniciativa permitiría procedimientos policiales considerados invasivos hacia escolares menores de 14 años.
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