De acuerdo con el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, la normativa es clave en la estrategia del Ejecutivo para que el país sea excluido de las listas discriminatorias fiscales de la Unión Europea (UE), en las que permanece desde 2021.
La iniciativa busca reforzar el principio de territorialidad fiscal y exigir actividad económica real a determinadas estructuras multinacionales para mantener beneficios tributarios.
Sobre la permanencia del istmo en esos listados de la UE, Chapman señaló que conlleva riesgos crecientes para la reputación como nación, restricciones a los flujos de inversión y obstáculos para la generación de empleo.
El objetivo, dijo, es que la ley permita mejorar la imagen internacional de Panamá y atraer inversión con presencia económica tangible, generación de empleo y valor agregado.
De su parte, sectores económicos observan con cautela cualquier modificación al modelo tributario panameño, mientras la administración actual insiste en que el país necesita alinearse con estándares internacionales para evitar mayores sanciones y aislamiento financiero.
La importancia del proyecto quedó reflejada en el propio discurso de cierre del presidente del Legislativo, Jorge Herrera, quien adelantó que las sesiones extraordinarias girarán principalmente alrededor de esta discusión fiscal.
La otra deuda pendiente del parlamento es la discusión y aprobación de su Reglamento Orgánico Interno.
El propio Herrera admitió que no logró llevar el proyecto al pleno pese a haberlo convertido en una de las principales promesas de su gestión.
La reforma, aprobada únicamente en primer debate, buscaba modernizar procedimientos internos y responder a reclamos históricos de transparencia y funcionamiento legislativo.
Herrera defendió que el retraso no obedeció a falta de voluntad política, sino a la intensa carga legislativa del periodo.
Además destacó que durante estos meses se aprobaron 100 proyectos en tercer debate, de los cuales 44 ya son leyes de la República.
También defendió cifras de productividad institucional: 129 sesiones plenarias, 95 por ciento de asistencia de los diputados y más de mil 500 horas de trabajo en comisiones.
Pero el reglamento interno terminó convertido en símbolo de los límites políticos de la importante institución.
Aunque Herrera insistió en que continuará impulsándolo incluso fuera de la presidencia legislativa, el episodio dejó al descubierto las dificultades para construir consensos alrededor de reformas que afectan directamente el funcionamiento y poder interno del primer órgano del Estado.
Los diputados están convocados a sesiones extraordinarias desde este lunes y hasta el venidero 4 de junio, según publicó la Gaceta Oficial.
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