De acuerdo con un informe del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), de enero a marzo de 2025, registraron 67 mil 144 contratos y en similar lapso de este 2026, esa cifra ascendió a 84 mil 67.
Para la titular de Mitradel, Jackeline Muñoz, se deben rescatar los contratos indefinidos, pues los otros, como regla solo de tres a seis meses se ubican en obras determinadas de sectores como la construcción, hoteles, restaurantes e industrias, entre otros.
Al referirse a las regiones o provincias, Muñoz ponderó el repunte del indicador en Colón, Panamá , Darién y Panamá Oeste.
También indicó que el Gobierno redobla esfuerzos para mantener la tendencia positiva que se está registrando en materia de ocupación, enfocando en este rubro como una de sus prioridades, por lo que instó a las jóvenes del país a capacitarse sobre todo en habilidades básicas.
Acerca del programa gubernamental Mi Primer Empleo, la funcionaria alabó que abre posibilidades a los más jóvenes e informó que durante la segunda etapa esta iniciativa alcanzó a más de dos mil personas, de las cuales quedaron contratadas mil 423.
También subrayó que esos esfuerzos se consolidan con el proyecto Más Territorio, Más Empleo, iniciativas para personas con discapacidad y programas como “Abrazos de Futuro” para ofrecer plazas a los padres y sacar a los niños del trabajo infantil.
Pese a estos anuncios oficiales, una reciente encuesta de Mercado Laboral apunta que hasta septiembre de 2025, la tasa de desocupación en Panamá escaló a 10.4 por ciento y detalla que el desempleo afecta más a mujeres, con 127 mil 488 personas desocupadas, que a hombres, con 99 mil 814 desocupados.
Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo, en sus informes de este año pone de manifiesto una desconexión crítica entre las políticas gubernamentales y las garantías fundamentales de los trabajadores.
A través de un análisis de los convenios sobre libertad sindical y políticas de empleo, la OIT dibuja un panorama donde la informalidad, la precariedad juvenil, la asfixia económica de las organizaciones sindicales y la debilidad del diálogo social son los protagonistas de una crisis estructural que requiere atención inmediata.
En el ámbito de la política de empleo, la OIT alerta que Panamá enfrenta una paradoja: a pesar de mostrar signos de reactivación económica y contar con un Plan Estratégico de Gobierno (PEG) con una inversión proyectada de más de 30 mil millones de dólares , el mercado laboral se caracteriza por una informalidad desbordada y una precariedad contractual alarmante.
“Esta dualidad del mercado condena a la mayoría de la fuerza laboral a la incertidumbre, limitando su acceso a la seguridad social, al crédito y a una estabilidad profesional que permita elevar el nivel de vida nacional”, según ese organismo.
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