Mediante su perfil en la red social X, la Policía Nacional Civil (PNC) describió el trabajo realizado por sus uniformados y los del Ejército en áreas montañosas, específicamente en los caseríos Ixmucané y Los Aposentos.
Las acciones incluyeron, como en otras ocasiones, arrancar las plantas e incinerarlas, las que valoró en 53 millones 926 mil quetzales (poco más de siete millones de dólares).
El Ministerio de Gobernación aseguró antes que los operativos continuarán en diferentes puntos del país, especialmente en aquella zona nororienta, donde históricamente se identificaron áreas utilizadas para el cultivo de estupefacientes.
Petén, con unos 35 mil 854 kilómetros cuadrados, representa aproximadamente un tercio de todo el país, tiene casi del mismo tamaño que Bélgica o China Taipei y es más grande que los vecinos El Salvador o Belice.
Al compartir una frontera extensa y porosa con México, deviene punto crítico para el narcotráfico, con estas plantas no para consumo local, sino destinadas a cruzarlas ya procesadas y, eventualmente, llegar a Estados Unidos, según analistas.
Si bien la PNC y el Ejército realizan operativos durante toda la semana, los reportes de grandes decomisos y erradicaciones en Petén suelen sobresalir los domingos y lunes, advirtieron.
Ello, acotaron, dado que las fuerzas de seguridad sen movilizan hacia áreas de difícil acceso (como Las Cruces o Melchor de Mencos) desde el jueves o viernes.
Los grupos que cuidan estas plantaciones, insistieron, suelen creer que la vigilancia disminuye durante los días de descanso.
Las unidades antinarcóticos explicaron que la detección y erradicación de plantaciones es una de las estrategias clave para debilitar las finanzas de organizaciones dedicadas a la producción y distribución de drogas.
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