Con un primer servicio afilado como metrónomo, Gauff alcanzó un 76 por ciento de efectividad y dictó el ritmo de los intercambios desde la línea de fondo, imponiendo su juventud con inteligencia táctica.
La cuarta raqueta del mundo convirtió cinco de seis puntos de ruptura, una estadística que inclinó la balanza en los momentos decisivos y dejó sin respuesta a la experimentada Cîrstea.
A sus 22 años, la norteamericana suma 11 títulos WTA y dos coronas de Grand Slam —Abierto de Estados Unidos 2023 y Roland Garros 2025—, y en Roma exhibe una madurez competitiva que reduce los márgenes del error.
Cîrstea, de 36 años y número 27 del ranking, reciente campeona en Cluj-Napoca, sostuvo tramos de resistencia pero cedió ante la presión constante y la precisión de su rival.
Gauff disputará el título ante la ganadora del duelo previsto hoy entre la polaca Iga Swiatek y la ucraniana Elina Svitólina, en una final que promete contrastes de estilos y jerarquías.
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