Un comunicado divulgado por la oficina de prensa de esa institución internacional señala que en esa nación africana alrededor de 19,5 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria aguda, mientras más de 825 mil niños corren el riesgo de morir por desnutrición grave en 2026.
En ese informe, presentado por la FAO de conjunto con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), se señala además que dos de cada cinco sudaneses enfrentan niveles nutricionales críticos, correspondientes a la Fase 3 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (CIF).
El análisis puso de relieve que cerca de 135 mil habitantes de ese país padecen una inseguridad alimentaria catastrófica, en la Fase 5 de la CIF, los cuales se localizan principalmente en 14 zonas de Darfur, Darfur del Sur y Kordofán del Sur, quienes corren el riesgo de sufrir hambruna en los próximos meses.
Por otra parte, más de cinco millones de personas se encuentran en la Fase 4 de la CIF, de Emergencia, a la vez que otros 14 millones se ubican en la Fase 3, de Crisis, y se prevé que la situación empeore aún más durante la temporada de escasez, comprendida entre los meses de junio a septiembre.
La nota subraya que “al cumplirse el cuarto año del conflicto civil, la prolongada crisis de hambre en Sudán muestra pocas señales de remitir, ya que la violencia, el desplazamiento y las graves restricciones al acceso humanitario afectan a niños, familias y comunidades en todo el país”.
Solo entre enero y marzo de este año, casi 100 mil niños sudaneses fueron ingresados para recibir tratamiento por desnutrición aguda grave, que puede provocar la muerte si no se trata con urgencia.
Se prevé que la desnutrición aguda se mantenga en niveles muy graves, con riesgo de empeoramiento, especialmente las zonas sitiadas, así como entre las poblaciones desplazadas internamente.
El desplazamiento forzado a causa del conflicto es extremadamente alto, con cerca de nueve millones de personas obligadas a abandonar sus localidades dentro de Sudán, a finales de marzo de 2026.
La FAO, el PMA y Unicef reafirmaron su llamado al cese inmediato de las hostilidades, a que las partes en conflicto protejan a la población civil y la infraestructura civil, así como a que faciliten un acceso humanitario seguro, rápido, sin trabas, en las zonas afectadas por el conflicto. Esos organismos instan además a la comunidad internacional a aumentar urgentemente la financiación para alimentos, para la producción alimenticia de emergencia, la nutrición, la salud, los servicios de agua y saneamiento, así como el apoyo a las acciones para reconstruir los medios de subsistencia en Sudán.
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