En conferencia de prensa conjunta con su homólogo anfitrión Xi Jinping, Putin precisó que el volumen del intercambio bilateral superó los 200 mil millones de dólares el año pasado y que ambas naciones han construido una línea comercial inmune a las influencias del mercado financiero externo.
El mandatario ruso calificó la asociación estratégica integral entre Moscú y Beijing como un modelo de relaciones interestatales en el mundo contemporáneo, basado en la igualdad, el apoyo recíproco y la genuina buena vecindad.
Putin subrayó que Rusia es uno de los principales proveedores de petróleo, gas natural, gas licuado y carbón para el mercado chino, y reafirmó el compromiso de mantener un suministro estable de combustibles.
El líder ruso destacó los avances de la empresa estatal Rosatom en la construcción de las centrales nucleares de Tianwan y Xudapu, cuyos reactores de diseño ruso se encuentran en fase de terminación.
Putin resaltó también el desarrollo de corredores de transporte y logística euroasiáticos, incluyendo la modernización del ferrocarril Transiberiano y el Ferrocarril Baikal-Amur, así como el creciente tráfico en la ruta del Ártico.
El mandatario informó que los turistas rusos en China superaron los dos millones, mientras que los visitantes chinos en Rusia rebasaron el millón de personas solo en 2025, impulsados por la política de exención mutua de visados.
Putin anunció que el Año de la Educación China-Rusia arranca este sábado con una ceremonia de apertura conjunta, con cientos de actividades previstas entre ambos países, incluidos seminarios, exposiciones, conciertos y olimpiadas académicas.
El presidente ruso informó que en 2026 ambas naciones celebrarán el 70.º aniversario de sus agencias de noticias nacionales, Tass y Xinhua, con actos conmemorativos conjuntos.
Putin señaló que Rusia y China coordinan posiciones en organismos multilaterales como la Organización de Cooperación de Shanghai, el grupo Brics, el G20 y la Organización Mundial del Comercio, y reafirmó el apoyo mutuo a una política exterior independiente.
El abandono progresivo del dólar en el comercio bilateral sino-ruso forma parte de una tendencia más amplia de desdolarización que ambas potencias impulsan junto a otros países del Sur Global, en un contexto de sanciones occidentales y reconfiguración del sistema financiero internacional.
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