El área protegida creció en más de 62 mil hectáreas, hasta alcanzar un total de 89 mil 260 hectáreas de ecosistemas marino-costeros estratégicos, de acuerdo con la información difundida por la entidad.
La decisión, destacó la fuente, reconoce el trabajo histórico de conservación de las comunidades afrodescendientes del Caribe chocoano, así como la necesidad de garantizar la protección de hábitats de anidación, descanso y alimentación de cuatro especies de tortugas marinas que frecuentan playas, arrecifes de coral y pastos marinos.
Además de garantizar la protección de los quelonios y de aquellas especies amenazadas o de interés comercial, cultural y social que desarrollan diferentes etapas de su ciclo de vida en el área, la resolución exalta los valores naturales y culturales de la región y de las comunidades organizadas en los tres Consejos Comunitarios.
Por otro lado, abundó la cartera ministerial, la ampliación de la zona de reserva incluye ecosistemas estratégicos que anteriormente no estaban representados, así como más del 90 por ciento de los complejos arrecifales presentes en sectores del Caribe chocoano.
En las áreas incluidas dentro de la reserva habitan decenas de especies de corales, moluscos, crustáceos y esponjas, además de cuatro especies de tortugas marinas, 51 especies de aves, ocho especies de mamíferos marinos y diversas especies de flora de importancia ecológica, acotó la comunicación.
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