Lo anunciado por las partes contempla el cese permanente de las operaciones militares y la reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, a partir del viernes, una vez completadas las labores de remoción de minas.
La expectativa de la reducción de tensiones tuvo un impacto inmediato en los mercados energéticos, refirió el portal Mundo Marítimo.
Según la compañía de asesoría financiera Bloomberg, los futuros del petróleo Brent cayeron cerca de 5,0 por ciento, reflejando la expectativa de que millones de barriles de crudo retenidos en el golfo Pérsico vuelvan gradualmente al mercado internacional.
Angad Banga, director ejecutivo del conglomerado The Caravel Group, propietario de Fleet Management Limited, una de las mayores compañías de gestión de buques del mundo, señaló que “hemos visto señales positivas antes y, en última instancia, lo que importa es lo que realmente se mantenga en el tiempo”.
La cautela también fue expresada por la naviera japonesa MOL, para la cual será indispensable una estrecha coordinación con gobiernos y aseguradoras antes de reanudar el tránsito por la zona.
Mientras, NYK Line, una de las mayores empresas de transporte del mundo, sostuvo que la normalización dependerá de los detalles definitivos que contemple el acuerdo.
La compañía Maersk de transporte marítimo calificó el anuncio como un desarrollo “positivo y bienvenido”, aunque precisó que aún es demasiado temprano para evaluar sus efectos sobre las cadenas logísticas y las operaciones marítimas, e indicó que, por el momento, no realizará cambios en sus actividades en Medio Oriente.
En la misma línea, la asociación internacional de transporte marítimo Bimco advirtió que todavía existen aspectos clave que deben aclararse antes de considerar segura la navegación.
Jakob Larsen, director de Seguridad y Protección de Bimco, afirmó que “deben existir garantías creíbles de ambas partes del conflicto y destacó que la limpieza de minas es un asunto crítico y la salida coordinada de los numerosos buques retenidos en la región requerirá una planificación cuidadosa.
La reacción más optimista provino de la Organización Marítima Internacional (OMI), pues su secretario general, Arsenio Dominguez, manifestó su “gran satisfacción” por el acuerdo, señalando que representa “un retorno crucial a la paz, el diálogo, el multilateralismo y la diplomacia”.
OMI informó que el acuerdo permitirá avanzar en los planes para evacuar a miles de tripulantes varados en la zona, aunque dijo que el proceso requerirá tiempo para garantizar todas las condiciones necesarias de seguridad.
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