Mediante un comunicado, la entidad explicó que el incidente, en la madrugada de este domingo, ocasionó daños materiales, cuyo alcance será determinado a partir de las evaluaciones técnicas correspondientes.
Descartó reportes de personas heridas y añadió que iniciaron las coordinaciones necesarias para apoyar a los artesanos y comerciantes afectados.
Además, facilitar la pronta recuperación del espacio y procurar la continuidad de las actividades que se desarrollan en ese importante punto turístico.
Los artesanos y comerciantes del Castillo de San Felipe (en el municipio de Livingston, justo en el punto donde el Lago de Izabal se une con el Río Dulce) son parte fundamental de la experiencia de los visitantes, suburaó.
Asimismo, precisó, contribuyen de manera significativa a la economía local y a la preservación de la identidad cultural de Guatemala. Su recuperación es una prioridad, aseveró.
El Inguat reconoció y agradeció la rápida intervención de los Bomberos Voluntarios, así como de las instituciones que atendieron la emergencia y lograron controlar el incendio y resguardar el área.
Manifestó su compromiso con trabajar junto a la comunidad para recuperar el espacio, apoyar a las familias impactadas y lograr que el Castillo de San Felipe retome su actividad en el menor tiempo posible.
Este figura como uno de los monumentos históricos más emblemáticos de Guatemala, de un valor excepcional y, por ello, desde 2002 en la lista tentativa de Patrimonio de la Humanidad.
Ubicado a casi 300 kilómetros de esta capital, deviene estructura restaurada en 1955 por el arquitecto Francisco Ferrús, quien buscó recrear su apariencia colonial original.
Fuerte militar, cuyo surgimiento se inscribe alrededor de 1644-165, recibió persistentes ataques de piratas ingleses y corsarios holandeses, quienes llegaban para apoderarse de las mercancías (añil, cacao y oro) que salían hacia España.
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