Los detalles globales sobre los paseos en catamarán apuntan a una tendencia clara: la transformación de esta embarcación en un espacio de ‘bleisure’ (negocios + ocio).
La firma de alquiler The Moorings reporta que el 35 por ciento de sus reservas para el Caribe en 2026 incluyen la solicitud de conexión Starlink de alta velocidad.
«El catamarán es ideal porque ofrece estabilidad, amplitud y zonas de sombra que un monocasco no tiene», explica el capitán Javier del Pino.
Los astilleros franceses como Lagoon o Fountaine Pajot están recibiendo pedidos con configuraciones de «cabin de trabajo» con pantallas táctiles y sistemas de videoconferencia integrados, manteniendo la esencia de la comodidad.
Además, se está popularizando el «chárter culinario», donde un chef privado cocina productos locales mientras la embarcación navega entre calas.
El precio medio de un paseo semanal en un catamarán de 40 pies en las Baleares roza los 10 mil euros, pero la demanda para el verano de 2027 ya está copada al 80 por ciento.
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