Como una cerilla en yesca seca, Pedersen prendió la selección definitiva en los últimos compases y dejó sin respuesta a sus compañeros de escapada, firmando su primer triunfo en la Grande Boucle en tres años con autoridad incontestable. El estadounidense Quinn Simmons (Lidl-Trek) escoltó a su jefe de filas en una llegada sin discusión, mientras el español Raúl García Pierna (Movistar Team) sostuvo el pulso del equipo telefónico para completar el podio tras una jornada de estrategia valiente.
La fuga, nutrida y ambiciosa desde los primeros kilómetros, fue un tablero donde Lidl-Trek movió piezas con precisión hasta aislar el momento exacto en que Pedersen desató un demarraje que ya nadie pudo cerrar.
En paralelo, el noruego Torstein Træen (Uno-X Mobility) se adueñó del maillot amarillo al capitalizar la permisividad del pelotón y convertir la escapada en un golpe de mano que reordena la general.
Detrás, el esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates) cedió el mando sin oponer resistencia, en una jornada de tregua que convirtió a Foix en escenario de asalto para los aventureros y de cálculo para los favoritos.
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