Fue el resultado de una larga batalla del Sindicato Nacional de la Construcción y Actividades Anexas (Sunca), que lo ratificó en asamblea masiva.
Una multitud de miembros del gremio aprobaron el acuerdo que se considera como una victoria histórica del movimiento obrero, lo cual celebrado en la Plaza 1º de Mayo de esta capital, frente al Palacio Legislativo.
El presidente del sindicato, Richard Ferreira, destacó el contexto de “tremenda ofensiva empresarial” en el que se desarrolló la negociación.
“No somos, no nos consideren trabajadores de segunda, somos trabajadores de la industria de la construcción que pretendemos, reclamamos y exigimos que nos traten como personas, como seres humanos, que construimos la riqueza de nuestro país”, arengó el sindicalista.
El secretario general de Sunca, Javier Díaz, expresó que durante los 126 días que duró la negociación “la derecha social y política montó una campaña brutal de desprestigio” contra el sindicato y, además, “se intentó criminalizar la protesta”, con denuncias penales y civiles contra la organización.
“Hoy no van a poder dormir, porque ni toda la campaña ideológica, ni toda la plata del mundo, ni toda la campaña publicitaria en contra de este pueblo trabajador va a poder quebrar la dignidad de este gremio. La unidad de los trabajadores de la construcción es inquebrantable”, afirmó Díaz.
Sunca y las principales cámaras empresariales, dieron punto final al conflicto en el sector con la firma la víspera del convenio colectivo que dispone la reducción progresiva de la jornada laboral hasta alcanzar las 40 horas semanales sin pérdida salarial y que regirá por los próximos cinco años.
El acuerdo establece distintos regímenes horarios para concretar la disminución del tiempo de trabajo sin pérdida salarial, con una reducción progresiva de las horas semanales.
La cuarta y última etapa entrará en vigor el 28 de enero de 2030, cuando la jornada laboral quedará establecida en 40 horas semanales.
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