En un editorial publicado en su portal digital y que estará en su edición impresa del 26 de agosto, el medio hizo públicas sus preferencias electorales para las elecciones de 2026, una práctica que mantiene desde su fundación en 1994.
CartaCapital defendió la transparencia de sus posiciones políticas y rechazó la idea de una supuesta neutralidad editorial, al considerar que declarar sus preferencias permite respetar la inteligencia de sus lectores.
En el caso de la Presidencia, la publicación señaló a Lula como la única opción que, a su juicio, responde a los desafíos que enfrenta Brasil, particularmente en materia de soberanía y ante el escenario geopolítico internacional.
La revista sostuvo que el mandatario representa un proyecto nacional y contrastó su candidatura con la de su principal adversario, el senador Flávio Bolsonaro -a quien no mencionó explícitamente-, al vincularlo con sectores de la ultraderecha brasileña y con la defensa de una amnistía para los responsables de los actos golpistas.
CartaCapital consideró igualmente fundamental modificar la correlación de fuerzas en el Congreso Nacional para garantizar mayor margen de maniobra a un eventual cuarto mandato de Lula.
Según la publicación, la elección de diputados y senadores comprometidos con un programa de desarrollo permitiría fortalecer la capacidad del Gobierno para impulsar sus políticas y contribuiría a recuperar un mayor equilibrio entre los poderes del Estado.
El editorial también presentó sus preferencias para varios gobiernos estatales. En Río de Janeiro, respaldó al alcalde de la capital, Eduardo Paes; en Río Grande do Sul, a Juliana Brizola; y en Ceará, Bahía y Piauí, a los candidatos Elmano Freitas, Jerônimo Rodrigues y Rafael Fonteles, respectivamente.
Asimismo, mencionó a Renan Filho como opción para el Gobierno de Alagoas y a Patrus Ananias para Minas Gerais, mientras que en São Paulo destacó al exministro de Hacienda Fernando Haddad.
Sobre Haddad, la revista señaló que una eventual elección suya al frente del estado permitiría articular políticas con el Gobierno federal en caso de una nueva victoria de Lula, aunque también consideró que podría desempeñar funciones relevantes en una futura administración nacional.
Las elecciones brasileñas de 2026, cuya primera vuelta está prevista para el 4 de octubre, definirán la Presidencia, los gobiernos de los 26 estados y el Distrito Federal, además de la renovación de la Cámara de Diputados y parte del Senado, en una disputa que comenzó oficialmente este mes.
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