Reforzarán protección en territorio indígena de estado brasileño

Brasilia, 3 nov (Prensa Latina) La Fuerza Nacional de Seguridad Pública de Brasil apoyará a la Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (Funai) en acciones de protección de la Tierra Indígena Ituna-Itatá, en el estado de Pará, divulgaron hoy medios de prensa.

Según la Agencia Brasil, la medida fue autorizada por el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública y aparece publicada este martes en el Diario Oficial de la Unión.

El despliegue tendrá una duración de 180 días y se realizará de manera puntual y planificada.

De acuerdo con la disposición, los efectivos colaborarán en actividades y servicios considerados imprescindibles para preservar el orden público y garantizar la seguridad de las personas y el patrimonio en el referido territorio.

La operación contará con apoyo logístico de la Funai, organismo que deberá proporcionar la infraestructura necesaria para el trabajo de los agentes.

El número de uniformados será definido por la Dirección de la Fuerza Nacional, adscrita a la Secretaría Nacional de Seguridad Pública.

Además, las acciones se desarrollarán de manera articulada con los órganos de seguridad pública del estado de Pará y del Gobierno federal, en el contexto del Plan Amazonía: Seguridad y Soberanía.

Dicha decisión responde a la situación de vulnerabilidad que enfrenta esa zona, destinada a la protección de pueblos indígenas en aislamiento voluntario.

Situado entre los municipios de Altamira y Senador José Porfírio, el teritorio comprende unas 142 mil hectáreas de la Amazonía brasileña.

En agosto pasado, la Justicia Federal determinó que la Unión y la Funai movilizaran miembros de la Fuerza Nacional para contener una invasión ilegal en la reserva, impedir nuevas ocupaciones y comenzar la retirada de quienes permanecieran allí sin autorización.

Tal determinación atendió una solicitud del Ministerio Público Federal, que presentó informes de fiscalización de la propia Funai sobre el avance de las incursiones.

Documentos describieron daños en cercas y señales oficiales de demarcación, así como la apertura de accesos clandestinos mediante el uso de maquinaria y herramientas.

Una de las inspecciones identificó un campamento con alrededor de un centenar de personas y numerosos vehículos.

Entonces, se alertó sobre los riesgos para los servidores públicos y la supervivencia de los indígenas aislados, expuestos a posibles conflictos y enfermedades ante contactos no autorizados.

La protección de estos grupos requiere preservar su aislamiento y evitar cualquier aproximación que pueda comprometer su integridad.

mem/dsa

MINUTO A MINUTO
relacionadas
EDICIONES PRENSA LATINA
Copy link