En los últimos días, quedaron destruidas más de 10 mil hectáreas solo en la región de Chapada dos Veadeiros y en el Área de Protección Ambiental de Pouso Alto, en Goiás.
Para evitar la propagación, los equipos de bomberos federales, así como bomberos estatales, trabajan en las distintas zonas afectadas.
Desde este domingo, dos aviones se sumaron a las labores para controlar la situación agravada por las altas temperaturas y la baja humedad.
De acuerdo con las autoridades, muchos de estos incendios los originaron seres humanos.
Hay pronòsticos de un descenso de la calidad del aire en numerosas ciudades y la presencia de una ola de calor con temperaturas máximas de hasta 40 grados centígrado.
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