«Es inadmisible que el gobierno de otro país se erija en policía del mundo y contraponga a la diplomacia su sesgo ideológico», refiere el grupo de amistad en su nota denuncia.
Asegura que nada justifica el ataque a un Estado independiente y soberano por el hecho de discrepar de su línea de gobierno, que solo concierne a sus ciudadanos.
Para el comité, «aceptar esto sería lo mismo que romper la Carta de las Naciones Unidas y todo el principio del Derecho Internacional que también rige en las naciones. Y así, en definitiva, vivir la barbarie».
Finalmente, manifiesta su rechazo por la falta de respeto de Washington hacia la determinación, tomada en 2014 en la reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que elevó a la región de América Latina y el Caribe a zona de paz.
También llama a otras entidades para que se posicionen en defensa de la concordia en el continente.
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