Las interrupciones en rutas clave, el aumento de costos logísticos y la menor disponibilidad de capacidad —tanto marítima como aérea— están elevando los riesgos operativos y financieros para la industria, refiere Xeneta.
El conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán es un recordatorio de que en el sector automotriz una tarifa de transporte marítimo competitiva en el papel puede volverse muy costosa rápidamente cuando se consideran la confiabilidad, el enrutamiento y el riesgo para la producción, según advierte el informe.
Las cadenas de suministro automotrices enfrentan un escenario particularmente complejo, pues la disrupción en el Medio Oriente interrumpe exportaciones, incrementa costos y mantiene una incertidumbre sobre rutas críticas como el Canal de Suez.
A esto se suma una reducción de la capacidad aérea en centros estratégicos, presionando al alza las tarifas spot o fletes al contado en un segmento clave para envíos urgentes.
Para las compañías automotrices, esto tiene un impacto directo, pues cuando se recurre al transporte aéreo de emergencia para proteger la producción, la menor capacidad y la falta de visibilidad en tiempo real afectan directamente el control de costos y la continuidad del servicio, señala el análisis.
La volatilidad del mercado se posiciona hoy como el principal factor de cambio en la gestión logística del sector.
El 49 por ciento de los propietarios de carga la identifica como determinante en sus decisiones de procurement (contratos de servicios de transporte), mientras el 75 por ciento reporta disrupciones moderadas o significativas por inestabilidad geopolítica en los últimos 12 meses.
En la industria automotriz, los flujos de entrada están estrechamente vinculados a la producción, por lo que cualquier retraso puede desencadenar efectos en cadena.
De hecho, las disrupciones en el Mar Rojo han extendido los tiempos de tránsito y, en algunos casos, contribuido a detenciones temporales de producción, además de afectar el suministro de materias primas.
Todo ello evidencia cómo la volatilidad del transporte puede escalar rápidamente hacia riesgos productivos, de acuerdo con el informe, que reflejó el portal Mundo Marítimo.
El impacto financiero también es significativo y cerca del 17 por ciento de los propietarios de carga automotriz reporta pérdidas de entre cinco millones y 20 millones de dólares, con un costo promedio anual de 3,1 millones de dólares.
En paralelo, el 99 por ciento afirma que la volatilidad ha incrementado el gasto en transporte y cadena de suministro, con alzas promedio del 11 por ciento.
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