La última jornada, un explosivo circuito de 128 kilómetros con salida y meta en el Promenade des Anglais de Niza, fue una tormenta de ataques, caídas y pulsos tácticos que puso a prueba el temple del líder del equipo Team Visma Lease a Bike.
Desde los primeros kilómetros la carretera ardió con una fuga inicial protagonizada por Fabio Van den Bossche, Benjamin Thomas, Matteo Trentin, Alexandre Delettre y Tim Marsman, un quinteto que abrió hueco mientras el pelotón meditaba su respuesta bajo el cielo azul de la Costa Azul.
El ritmo del pelotón, impulsado por el trabajo del Movistar Team, terminó por apagar la aventura antes del Col de la Porte, donde la montaña comenzó a esculpir el destino de la carrera como un cincel implacable.
La jornada dio un vuelco cuando el colombiano Daniel Felipe Martínez, segundo en la general, sufrió una caída en el descenso hacia Châteauneuf-Villevieille y vio cómo el pelotón de favoritos se alejaba mientras su podio pendía de un hilo.
Mientras tanto, el pulso de la etapa se tensó en las últimas ascensiones, donde el danés lanzó su ataque a 21 kilómetros de meta y solo el joven francés Martínez fue capaz de seguir su rueda en una persecución que parecía escrita por el viento de los Alpes Marítimos.
Ambos escaparon hacia Niza en un duelo eléctrico y, aunque el francés se llevó la etapa tras un esprint cara a cara, el verdadero triunfo perteneció a Vingegaard, dueño del maillot amarillo tras una semana de dominio férreo.
La clasificación general quedó finalmente encabezada por el danés, seguido por Martínez y el alemán Georg Steinhauser, completando un podio que resume la épica de una Carrera del Sol que volvió a coronar a su rey entre montañas y mareas de asfalto.
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