Según la revista PLOS Medicine’s, el ataque de esos reptiles afectan de manera desproporcionada a las comunidades rurales de bajos recursos.
Los autores del artículo revisaron la literatura sobre casos ocurridos en 79 países, publicada entre enero de 2007 y marzo de 2025.
El estudio estimó que entre 2,1 y siete millones de personas sufren envenenamiento por serpiente cada año, y que la mortalidad anual oscila entre 274 mil y 513 mil ciudadanos.
Los países de bajos ingresos presentan las tasas de incidencia y mortalidad más altas, y el África subsahariana concentra el 45 por ciento de los casos y muertes por envenenamiento a nivel mundial.
Este estudio sugiere que las estimaciones previas sobre la carga de mordeduras de serpiente podrían haber subestimado considerablemente la magnitud este problema de salud pública.
Los investigadores resaltan la necesidad de mejorar la prevención, la vigilancia, el acceso al antídoto y la atención clínica, especialmente en las regiones más desfavorecidas.
El envenenamiento por serpientes es una crisis mundial mucho mayor de lo que se reconocía anteriormente, concluyeron los expertos.
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