De acuerdo con la comunicación divulgada, la funcionaria también asumirá, en calidad de encargada, la dirección de la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz.
Reseñó la nota que Morales liderará una revisión exhaustiva de la ejecución de los acuerdos, evaluará el cumplimiento de los compromisos, verificará el destino de los recursos públicos e identificará las fallas institucionales que, según alegó, obstaculiza la justicia, la reparación a las víctimas y la seguridad de los colombianos.
“Esta decisión responde a la determinación del Gobierno de examinar los resultados de la denominada falsa paz, desmontar estructuras burocráticas innecesarias y acabar con la utilización del discurso de paz como instrumento de impunidad y privilegios políticos”, sostuvo la comunicación.
Apuntó que, en esa línea, la directiva impulsará “la revisión de las políticas vigentes, las reformas necesarias y el desmonte de aquellas estructuras que hayan desviado sus propósitos institucionales”.
Morales fue nombrada como ministra de Educación por De la Espriella tras su llegada al poder, pero ella renunció pocos días después por motivos personales.
Políticos de oposición la critican por sus características marcadamente conservadoras, religiosas y opositoras a las libertades individuales.
La representante a la Cámara María Fernanda Carrascal opinó que la designación busca desmontar las posibilidades de alcanzar la paz e incumplir los acuerdos firmados.
Alertó asimismo que se pone en riesgo la reincorporación de quienes dejaron las armas y la propia implementación del Acuerdo de Paz de 2016.
“La propaganda oficial quiere que todo lo relacionado con el Acuerdo se vea bajo el mismo lente mentiroso de ‘impunidad’ y ‘concesiones a criminales’. Con esa mentira justificarán los recortes y el desmonte de cualquier intento de transformación territorial, reconciliación y reforma agraria”, advirtió.
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