El presidente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), Edwin Bedoya, citó como ejemplos la detención de la excandidata presidencial Luisa González y la ratificación de la prisión preventiva contra Guido Perugachi, dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas, Negras y Montubias (Fenocin).
“La prisión preventiva debe ser excepcional y estar debidamente justificada. No puede convertirse en un instrumento de castigo anticipado”, afirmó Bedoya en rueda de prensa, donde defendió la aplicación de la ley sin discriminación ni cálculos políticos.
El dirigente adelantó que el lunes próximo los sindicatos examinarán iniciativas dentro y fuera del país, entre ellas posibles denuncias ante organismos internacionales, pronunciamientos públicos y acciones coordinadas con organizaciones laborales, indígenas, sociales y políticas.
En una reunión con representantes internacionales celebrada en la sede de la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores (Cedocut), Bedoya propuso exigir independencia judicial y respeto al debido proceso.
“No hay prioridad para el Gobierno en la salud, en la educación, en los derechos, sino que la prioridad es una persecución contra todo tipo de organización que piense distinto”, declaró.
El dirigente añadió que el movimiento sindical ha intentado establecer canales de diálogo con el presidente y los ministros, pero no ha encontrado apertura.
Según contó, una visita realizada alrededor de un mes atrás por el director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para América Latina, destinada a promover conversaciones sobre libertad sindical y derechos laborales, tampoco logró una reunión con el ministro del Trabajo.
“Ninguno de los gobiernos anteriores, incluso de derecha, se había negado a recibir a un dirigente de la OIT”, aseguró.
El FUT también manifestó preocupación por posibles despidos en el sector público después de las elecciones, la estabilidad laboral y los problemas eléctricos.
Durante la reunión, el dirigente sindical argentino Mariano Rosas respaldó las preocupaciones expresadas y comparó las políticas del Gobierno de Noboa con las del presidente argentino, Javier Milei.
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