Beijing instó nuevamente a Washington a levantar de inmediato los aranceles unilaterales y resolver las diferencias comerciales a través de consultas sobre una base igualitaria, respetuosa y mutuamente beneficiosa.
Además, el Ministerio de Comercio agregará 16 entidades estadounidenses a la lista de control de exportaciones y prohibirles la exportación de artículos de doble uso.
Por otro lado, la Administración General de Aduanas suspendió la calificación de una empresa de ese país norteño involucrada en la exportación de sorgo a China.
Asimismo, eliminó la calificación de tres compañías estadounidenses que exportaban productos avícolas hacia el gigante asiático.
En otro orden, el Ministerio de Comercio inició una investigación antidumping sobre los tubos de tomografía computarizada originarios de Estados Unidos e India.
De forma paralela, Beijing presentó una demanda en la OMC contra Washington por imponer aranceles «recíprocos» a los productos chinos.
En opinión del gigante asiático, las tarifas anunciadas por Trump la víspera socavaron gravemente los derechos e intereses legítimos de los miembros de esta organización y el sistema multilateral de comercio basado en normas.
El republicano escaló su guerra comercial global al anunciar un arancel base de 10 por ciento sobre las importaciones de todos los países.
China (34 por ciento), Vietnam (46 por ciento), Taiwán (32 por ciento) y la Unión Europea (20 por ciento), están entre los afectados por aranceles «recíprocos».
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