En declaraciones divulgadas en las plataformas digitales, integrantes del Comité Campesino del Altiplano y del Comité de Unidad Campesina señalaron que pasó un mes de la entrega al mandatario de la solicitud, sin respuesta.
Explicaron que en el acuerdo agrario se contempla la instalación de un espacio político y técnico compuesto por representantes de las organizaciones y por representantes del Gobierno, el cual lleva siete meses sin ser convocado.
Calificaron de serios los estancamientos en el cumplimiento del pacto, por lo que pidieron la reunión con el jefe de Estado, no con delegados u otros funcionarios, sino una directa para encaminarlo y renovarlo.
Retomaron las palabras de Arévalo en el discurso de la firma del acuerdo, cuando apostó por un diálogo fraterno, abierto y sincero que permita entendernos, comprender las necesidades, construir soluciones creativas, innovadoras y de sentido común a los problemas.
En un entorno donde existen graves conflictos bélicos que impactan de una u otra forma en la realidad nacional, consideraron que se debería priorizar el impulso decidido de la seguridad alimentaria.
Además, acotaron, una serie de medidas que, en el marco de las leyes, contemplan acciones responsabilidad del Estado olvidadas e incumplidas por los anteriores Ejecutivos.
A más de dos años de su firma y a punto de finalizar cambios en el organismo judicial (Corte Constitucional y Ministerio Público) consideraron impostergable retomar y relanzar el texto.
Las comunidades originarias de Livingston lamentaron que a un mes de la entrega del memorial, no recibieran notificación o citación en el lugar y mecanismos que indicaron.
De no reimpulsar el acuerdo, advirtieron, se habrá desaprovechado la oportunidad de dejar un legado histórico e iniciar con medidas concretas el abordaje inicial de necesidades y demandas largamente postergadas.
Instaron a las organizaciones campesinas e indígenas a pronunciarse ante esta situación.
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