París, 30 jun (Prensa Latina) El regreso a Nueva York de Les Bleus es un recuentro simbólico, pero también marca hoy la zona de los riesgos serios para selección nacional francesa ante Suecia y su letal Viktor Gyökeres.
Todo indica que Didier Deschamps situó como prueba de fuego para su defensa la creación de una pared par el intrépido delantero sueco, Viktor Gyökeres, capaz de cambiar el color del juego en un instante, como afirman expertos de Le Figaro.
Hasta el momento, el once galo rodó con relativa facilidad en la Copa del Mundo de tres sedes, con 3:1 ante Senegal, 3:0 ante Irak y un reconocido 3:1 ante Noruega, con una actuación convincente, junto con Argentina, entre los grandes del Mundial.
El director técnico cuenta como refuerzo en esta ocasión al preservado defensa William Saliba, ahora en plenitud de forma para reforzar el talón Aquiles de los Azules, la defensa.
Una máquina con varios tipos de neumáticos
Deschamps, a quienes los galos dedicaron su victoria ante Noruega, ante la ausencia por el fallecimiento de su madre, esta vez buscará el aporte de estrellas experimentadas como Ousmane Dembelé o Michael Olise para marcar la diferencia.
A ello se une la posibilidad de convertir a Lucas Digne, Adrien Rabiot o Bradley Barcola en titulares ante una Suecia que logró su avance a estos dieciseisavos de final, con un sólido tercer puesto en su llave, destaca el diario Le Monde.
Por supuesto, que todo está pensando en sacar provecho a Dembelé, Olise y Kylian Mbappé, en East Rutherford, (Nueva Jersey), bien cerca de Nueva York. Pero las sorpresas llueven y si no, pregúntele a Alemania y a Países Bajos.
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