El turismo rural se consolida como alternativa al turismo de sol y playa. Según el Instituto Nacional de Estadística de España, las pernoctaciones en alojamientos rurales crecieron un 14 por ciento.
«La gente busca naturaleza, silencio y autenticidad», afirma el sociólogo rural Javier Campos.
Zonas como la Serranía de Cuenca, los Picos de Europa o la Alpujarra son especialmente demandadas.
«El turismo rural fija población y genera empleo», añade Campos. Los expertos recomiendan reservar con antelación y consumir productos locales. La España vaciada encuentra en el viajero una oportunidad de futuro, por ejemplo.
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